Comodines de los grosos del rock, no temen resignar lugar en marquesinas y en taquillas. ¿Estoicismo vocacional o precariedad laboral?
Por: Nicolás Igarzábal
“Ser fan no le agrega distancia a la relación” Pablo sbaraglia > Indio Solari
Hasta que se fue a vivir a España tras la disolución de Los Celestes (allá editó el disco La historia más simple del mundo), el hermano de Leo desfiló por Alphonso S’Entrega, Los Romeos y Man Ray. “No sabía cuánto tiempo me iba a quedar, pero estaba la sensación de que no iba a quedarme para siempre”, cuenta hoy. La excusa para volver fue El Tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), aquel debut solista del Indio Solari, en el 2004. “Cuando me puse a escucharlo sentí una fuerte conexión. Era como una premonición”. Las vueltas de la vida hicieron que el músico terminara formando parte de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que graba y apoya las presentaciones en vivo del cantante. “Yo había tenido un retiro de la música y me acuerdo de que, medio en chiste, decía que no iba a meterme en ningún proyecto más, a menos que sean Los Redondos (risas). Iba siempre a verlos, llegué a ver un Cemento a fines de los ’80″.
–¿Cómo es el Indio como jefe?
–Es una persona súper cálida. Está en todas las cuestiones, pero también te deja hacer bastante. Es el jefe y el dueño del circo, pero también es mi amigo. Y si hay algo que no me gusta, se lo voy a decir.
–¿Te despegaste del fan?
–El ser fan no le agrega distancia a la relación, sino al contrario. Yo puedo preguntarle de cualquier cosa y a él le gusta contarme. Le consulté sobre frases, letras o alguna palabra que no entendía. Siempre me permito emocionar tocando. Y que se me caiga una lagrimita, y sentirme un pelotudo… Me pasa con Juguetes perdidos.
REALIDAD PARALELA
Se combinó con su “patrón” en Nada (zippo rock), el primer track de El club de la moneda de plata. “No es un tema muy ricotero, pero cuando la compuse, me imaginaba su timbre de voz y diciendo esa letra”, explica el autor. “Lo grabamos en su estudio, en una tarde, un ambiente muy cool”.
“Andrés hace que me sienta como uno más” miguel chucky de ipola > Los piojos
Ellos me cambiaron la vida, la primera vez que toqué con la banda fue en River, imaginate…”. Miguel Chucky De Ipola (29) deja esos puntos suspensivos al hablar de su amor por Los Piojos. Su incorporación es relativamente nueva y piensa que le queda mucho por delante. “Soy uno más: Andrés hace que en los shows me sienta de esa manera”. El tecladista, que aparece en los créditos de los discos Máquina de sangre y Civilización, todavía se acuerda del examen que pasó en los estudios Panda, a mediados del 2003, tras haber recibido el llamado del quinteto: “Nos pusimos a zapar sobre No pares y hubo una química automática”.
–¿Tenés voz y voto en el grupo?
–Sí, sí. Trato de estar en los detalles. Laburar con la armonía y el groove. Las programaciones de Manjar las propuse yo, por ejemplo.
–¿En qué condición estás?
–Fijo. Había empezado como músico invitado, porque tocaba con La Mississippi, pero no pude mantener los dos laburos.
Chucky tiene un extenso CV, tras haber grabado con Botafogo, Ratones Paranoicos, Intoxicados, Auténticos Decadentes y Guasones. “Sigo trabajando como sesionista, tengo el oficio, que se aprende grabando y tocando. Si viene un músico y me dice ‘mirá, busco este sonido’, interpreto lo que me piden”.
–¿Con qué criterio elegís con quién trabajar?
–Hay que poder ser versátil. Siempre tenés que tratar de tocar con músicos que tengan mas experiencia que vos, eso te nutre muchísimo. Me quedo con lo que me hace sentir bien a mí: lo que manda es el corazón.
El track 10 de su último solista, Concreto (’08) es Superstition, cover castellanizado de Stevie Wonder, a cargo de Andrés Ciro Martínez. ¿Inversión de roles? “Tiene su forma de laburar y es uno de los artistas que más admiro. Grabó 4 tomas con diferentes intenciones y después tuve que elegir”.