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“La rabia es muy saludable”
http://www.si.clarin.com/2008/11/07/home/01797395.html
La chica crece: se divorció y editó
un disco (”Funhouse”) donde pide pista de “artista madura”. Hmmm….
Por: Tony Horkins
Tiene una de esas sonrisas que parecen moldeadas en yeso. Pero a su favor hay que decir, mientras se despereza en un sillón doble en un hotel cinco estrellas en Londres, que no parece falsa. “Mi padre siempre decía: ‘Hay que ser fiel a uno mismo’. Tal vez así no se tengan muchos amigos, pero nunca se va a tener enemigos, porque todos van a saber de dónde sale una”, admite Pink, mientras le pide al mozo, no sin educación, el cambio a light de la gaseosa que le acaba de servir. Termina de editar su quinto disco en lo que va de la década (Funhouse) y, al lado de Britney Spears, hoy parece centrada.
Dispuesta a servirse de un monólogo que no se sabe si es interior, pero que sí se encarga de diseminar, Pink sigue con su pequeña guía de consejos: “Hay que descubrir en qué somos buenos. Vi fracasar a muchos de mis amigos porque estaban desorientados, no tenían rumbo. Yo tuve mucha suerte, porque es evidente que sé cantar. A pesar de todas las cosas peligrosas en las que estuve metida en mi adolescencia, siempre tuve una suerte de norte que me hizo salir adelante. Hay que encontrar el verdadero norte y actuar en consecuencia”.
“Pink” es, en realidad, el mote artístico por el que la conoce al menos medio mundo. La mujer que se niega a ser la niña traviesa que no deja de ser para todo el mundo que la conoce, vive en permanente contradicción con su nomenclatura particular. “Odio que la gente me llame Alecia Beth Moore. ¡Me siento agredida! Pero tampoco me siento Pink. Me siento un alma ambulante. Ninguno de los dos nombres que me pusieron me define. Me siento una chica muy rara”, dice, más buscando comprensión que esperando ser comprendida. Y cuando atina a darse cuenta de que se está poniendo muy compasiva, contraataca al instante: “Nada me escandaliza. Me olvido de que no todos son liberales”.
-De alguna manera te diste a conocer como una chica divertida, a la vez que iracunda. ¿Qué queda de aquella Pink del 2001?
-Todavía sostengo que la rabia es la más necesaria y básica de las emociones. Hace un par de meses hice un curso que se llamaba “Desmitificar la rabia”. Creo que si se la expresa y se la comunica bien, de la manera adecuada, la rabia es un sentimiento de lo más saludable.
-Se te vinculó sentimentalmente a personas que viven del otro lado del Atlántico. ¿Cómo vivís esa elección amorosa?
-Las relaciones a la distancia son difíciles, pero me gustan mucho. Los seres humanos son muy complicados y todos necesitamos un espacio propio. Necesitamos tiempo para estar solos, aunque no demasiado. Hay un equilibrio. Hay una línea extraña que no siempre es visible, pero una vez que la encuentre va a ser algo asombroso.
El tema le queda picando e insiste en completar la idea. Del sorbo, voraz, vacía el vaso y se larga: “Tener una relación amistosa con un ex es algo importante. Si se tiene un amor o una relación auténtica, entonces se puede seguir sintiendo ese afecto. Un mal novio puede ser un buen amigo”.
-Siguiéndote la corriente, un mal novio también puede ser un buen tatuaje…
-Los tatuajes son capítulos de una vida que quedan registrados. Puedo decir dónde estuve, con quién, por qué, qué significó, si estaba sobria, si estaba triste, si tenía doce años o diecisiete. Mi tatuaje favorito es “What goes around comes around” (algo así como “Lo que va, vuelve”). Lo llevo en la muñeca derecha.
-¿Qué tal las cirugías? No digo que se te noten, pero…
-Me parece que, en ese sentido, Cher es asombrosa. No sé si me sentiría cómoda haciéndome una cirugía plástica, pero no juzgo a quienes lo hacen. De todos modos, me encanta ir a una playa y ver a una señora de cincuenta años flácida y arrugada haciendo topless, con un cigarrillo y un Martini en la mano y riéndose. Una puede adivinar todas las veces que se rió antes.
Para una estrella pop que se toma el pulso tres veces por día, la salud no es lo de menos: “Todos los días al despertarme me siento llena de gratitud por no estar muriéndome. Una vez me salió un granito debajo de un lunar. Estaba en Alemania. Fui a una dermatóloga y le pregunté cuánto me quedaba de vida”.
-¿Vicios?
-El tequila es mi trago de combate. Me hace decir lo que escondo en mi interior, que en realidad a veces es bueno, pero cuando estoy borracha es como lanzar una moneda al aire.
-¿Te violenta?
-A veces quiero pegarle a la gente, como cuando veo que alguien es cruel con un animal. Siento algo muy fuerte de inmediato. El otro día vi que un hombre le pegaba a la hija en un Blockbuster. Le dije que lo iba a tirar del otro lado del mostrador si volvía a hacerlo. Funcionó.
-¿Y con qué nivelás cuando el tequila está fuera de alcance, el mundo se sale de cauce y querés encontrarte a vos misma?
-Coincido con los hindúes en que la búsqueda del placer no es algo que deba hacernos sentir mal o culpables si se lo compensa con buenos actos. A las mujeres se les enseña a sentirse mal por su sexualidad, a sentirse intimidadas o sucias. A mí no me pasa. La gente me parece deliciosa. Creo que todo puede ser sexual.
-Aunque no parecés el tipo de chica que haya tenido que esperar al éxito para tener lo que quiere, decime qué es lo mejor de ser una estrella pop…
-¡Esperé esa pregunta toda la vida! No me gusta hacer colas. Me las salteo. Y eso es lo mejor de ser famosa.
ingiltere ogrenci vizesi Says:
November 23rd, 2008 at 3:59 pmVisit ingiltere ogrenci vizesi
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