Con pocos dias de diferencia, desembarcan en buenos aires las dos bandas uruguayas mas importantes de la decada, que repasaron para el si! el secreto de su exito.
http://www.clarin.com/suplementos/si/2008/08/08/3-01732330.htm
LVP: “Logramos romper la hegemonía del rock rioplatense”
Era uruguayo, era uruguayo!”, dice Sebastián “Cebolla” Cebreiro frente a la estatua Carlos Gardel mientras se prepara para las fotos junto a su tocayo, el “Enano” Teysera. Aunque más tarde, sentado en el bulo porteño de La Vela Puerca se retracta: “Lo único que sé es que Gardel cantó Mi Buenos Aires querido y de Uruguay, nada”. Cuestiones de identidad, no tan distintas a las que viven ellos, que ya le dicen “casa” a demasiados lugares. Como por ejemplo, al Salón Pueyrredón, donde dieron hace nueve años su primer recital porteño. O al lugar que los alberga en Alemania cada vez que andan de “toque” por Europa. O al departamento a tres cuadras del Abasto Shopping donde paran cada vez que andan por Buenos Aires. “Pura coincidencia”, según ellos que sea en el mismo barrio de Gardel y de Luca, uno de sus ídolos que se convirtió en una leyenda musical argenta. Ahora, además del proyecto de un nuevo DVD, la banda vuelve a cruzar el charco para dar tres shows en Bs. As.los días 15, 16 y 22 de agosto en el estadio Pepsi, otra vez en éste, su segundo hogar dulce hogar.
-¿Qué piensan de todos estos años de retroalimentación musical entre Argentina y Uruguay?
Seba C.: -Le hizo muy bien al rock uruguayo, porque logramos romper con la hegemonía del rock en el Río de la Plata
Seba T.: -Más que romper, fue compartir.
Seba C.: -Claro, después de la dictadura nosotros escuchamos Spinetta, Los Redondos, Sumo. Las bandas uruguayas no tenían difusión en los medios y de allá para acá no venía nada, salvo Zitarrosa o Jaime Roos.
-En una nota que salió en el Sí! hace diez años Jaime Roos decía que los rockeros argentinos podían hacer incluso mejor candombe que los uruguayos…
Seba T: -Mmm no creo que sea así. Lo que sí me parece es que fue por una curiosidad innata de algunas bandas argentinas que abrieron un espectro musical, lo veo como algo sincero, y no de marketing, que empezaran a mezclar con ese tipo de cosas.
-¿Qué rol jugó Santaolalla en el sonido de esta región?
Seba T.: -Logró emprolijar un montón de ideas. El nos decía que le gustaba trabajar con el rock latinoamericano porque era un diamante en bruto.
-¿Cómo fue esa etapa con él?
Seba T.: -La remamos bastante, porque al principio no tocábamos ni el timbre. Para ponernos a la altura de la situación, nos encerrábamos 8 horas a ensayar. Toda la vida de La Vela fue así, luchando para que no nos tape la ola…
-¿Por qué se alejaron del ska?
Seba T.: -Es que antes lo único que sabíamos tocar era ska, ¡pero ninguno escuchaba eso! La premisa era divertirnos.
-Y pegaron los temas menos ska…
Seba T.: -Nos dimos cuenta de que somos un grupo de canciones y no queremos repetir fórmulas.
Seba C.: -Además, nuestros discos representan el momento de la banda. El Impulso (2007) está re alejado de cualquier estilo anterior y nos acercó a un montón de gente que antes no nos escuchaba.
-¿Quedaron recelos por el tema de las papeleras?
Seba T.: -Ya no se habla tanto.
Seba C.: -Acá siempre nos cantan que las papeleras no nos van a separar. Qué sé yo, es una más del capitalismo: somo adictos a la tecnología y a todos nos gusta limpiarnos la cola con un papelito blanco. Acá hay 22 papeleras hace 40 años y nadie lo dice.
-¿Cómo los tocó la onda ecológica que se apoderó del rock?
Seba T.: -A nosotros no nos gusta la militancia de nada, sólo de la canción.
Seba C.: -A contraluz es una canción 100% ecológica pero sin decir “somos ecologistas”.