En el primer disco éramos una banda de conocidos; en éste, la diversión estaba a flor de piel”, sintetiza Andrés Giménez, líder de D.mente. Tal vez eso explique que su nuevo álbum (Valiente eternidad) incluya un documental sobre cómo lo grabaron: “Te da secretos que por ahí muchas bandas no te dan. Cualquier chico puede ver cómo es la cocina de las canciones hasta llegar a grabarlas”.
–¿Por qué este espíritu didáctico?
–Porque se perdió esa actitud de llevar el sonido a lo mejor posible, y se perdió la idea de llevar lo que es la parte lírica al máximo, a la parte más brillante. Ya no hay letras profundas.
–¿Y por qué se da eso?
–Estamos en un momento en que la postura vale más que la escritura y hay que saber balancear las dos cosas. Si ambas van de la mano, toda la canción tiene un significado coherente y un mensaje duradero y a la gente que lo consume le queda algo.
Las letras de Valiente eternidad reflejan una búsqueda y una espiritualidad cada vez mayor. “El disco habla de darle para adelante, y de los motivos para hacerlo, no porque sí. El mundo tiene que entender que el amor es la pieza fundamental de la vida”, explica. Con respecto a este redescubrimiento, Andrés cree que la clave fue haber encontrado a los miembros de la banda y haber renovado a la gente que tiene a su alrededor. “Toda esa unión hace que surja lo nuevo, que nazca lo que nace. Por eso mismo, si hubiera hecho algo como A.N.I.M.A.L. 2… habría sido una farsa”.
–En este sentido, te criticaron mucho por haber elegido a Leader Music, que es un sello en cierta forma pop…
–(Se queda pensando) ¿Sabés qué pasa? No me interesa. Total, con lo que digas o hagas siempre te van a prejuzgar. Yo ya hice mucho camino, toqué y demostré tanto, me hice de abajo como pocos… Además, siempre tuve un mensaje positivo para la gente, y antes me tildaban de demagogo por eso. Pero me sirvió para ver cuántos demagogos de verdad hay en el rock. Por ejemplo, frases como “cuídense”, que hoy en día dice todo el mundo. Eso yo lo decía hace diez años y hoy lo hacen todos. Ojo, no lo hice para figurar, sino porque lo sentía, y si sirvió para que todos lo hagan, mató. Sólo espero que se acuerden de lo que me decían.
–¿Sos un incomprendido?
–Sé que es difícil porque lo que hacemos es algo nuevo, que acá todavía no se vio. Si te doy diez segundos, no me podés decir cinco bandas que toquen lo que tocamos nosotros. De eso se trata Valiente eternidad. De hecho, iba a llamarse Eternidad solo, pero les dije a los chicos que eterno es cualquier cosa, y que para dejar algo, una marca, tenés que ser valiente. Para ser eternos, hay que tener valentía en la vida.
–¿Cómo llegaron a vender el disco en librerías cristianas?
–Justamente por el mensaje de luz que hay en nuestros temas. Está bueno también que mis compañeros se copen no siendo ellos cristianos y respetando mi música. En realidad, la música es música, va más allá de la política, la ideología o la religión. Hay que usar lo que te venga bien en el momento en que te venga bien. Tenés que vivir libremente y adoptar las necesidades básicas que tu cuerpo o mente te pidan. Lo demás, psicólogos, yoga o religión, son nombres.