Pionero del skate y el graffiti, pintó por Buenos Aires. Habló del street art hoy y de como lidiar con las grandes empresas.
http://www.clarin.com/suplementos/si/2007/11/16/3-01541486.htm
Txt Mariano Del Aguila.
mdelaguila@clarin.com
Pasó una semana en Buenos Aires y no paró de pintar: Andy Howell vino, inauguró su muestra (en la serie Dr Lemon Vodka Street Icons) en el CC Borges y habló de graffiti, skate y marketing. ¿Quién es? El se presenta muy bien: “Estuve en el génesis del graffiti y me convertí en uno de los padres fundadores de esta nueva forma de arte”, dice. Además, Howell ya era skater cuando patear era un crimen y con sus amigos debían esconder sus rampas en los bosques de Washington. Luego, en el momento en que las grandes marcas querían absorber rebeldía & adrenalina del surf o el snowboard, él supo venderles. Creo sus propias compañías de skate y marketing. Como top rider de las tablas, compitió por todo el mundo y llevó su obra, de márgenes expansivos: pintura tradicional, street art, dirección de arte comercial.
-Ahora el street art llega al museo, pero antes el skate y el graffiti sólo le preocupaban a la Policía.
-Nunca me metieron preso, pero sí tuve que correr de la cana. Todo ese movimiento era considerado un delito. Ahora las empresas, las instituciones del arte y la gente mueren por ver a un artista famosos pintando algo en la calle.
-¿Nunca hubo conflicto al ver cómo las marcas replicaban tus ideas?
-Muy al principio. Podía ver lo que pasaba con los otros movimientos como el hip hop y el punk. Siempre tienen que morir o usar los vehículos de las grandes empresas. En los 80, el skateboard murió porque hicieron que se pareciera al hula-hula, le quitaron lo cultural y lo convirtieron en un simple producto. Nosotros acercamos sponsors y logramos que el arte del skateboard fuera adoptado. Este nuevo movimiento debe tener ese mismo gerenciamiento. Debemos ser gerentes de lo que ya hemos creado.