SMITTEN PRESENTA EN ALGUN LUGAR

Published on Monday, June 29th, 2009

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-4101-2009-06-18.html

“Los pibes ahora en vez de ser punks son emos”

PUNK-HARDCORE MELODIOSO VENIDO A MAS, UN COVER DE DESCONFIO QUE HUBIESE SIDO UNA PESADILLA PARA PAPPO… LOS MUSICOS VAN PARA ADELANTE Y ACLARAN SU VINCULO CON LOS EMOS: “PURAMENTE SEXUAL”, DICE MILI, EL BATERISTA.

 

Por Mario Yannoulas

“Conocí a una mujer de verdad / Ella me entiende / Y me va a ayudar a pensar / Con los chicos ya sonamos mejor / Y siempre pero siempre pienso en vos.” En este fraseo de Pienso en vos, octava canción de En algún lugar, Smitten parece dar testimonio de lo que les ocurre en conjunto: mientras que las técnicas humanas y maquinales avanzan, ellos no pierden esa nostalgia adolescente algo afectada por los arquetipos, esos del adolescente como un niño crecido antes que como un proyecto de adulto. Como bien dice la canción, los cinco miembros evalúan en positivo sus últimos años como grupo. El quiebre, coinciden, se precipitó justo en el momento en el que pusieron el gancho con un pulpo multinacional. Ese lugar los llevó a compartir la última gira de A77aque –última de Ciro Pertusi, digamos– hasta diciembre del año pasado. “Ahora pensamos que ellos ya lo tenían definido, pero nosotros creíamos que estaba todo bien, no sabíamos nada”, asegura el cantante y guitarrista Pablo Funes Lorea, en la versión adulta, o simplemente Chuck, en la versión adolescente.

Momento de flashback no muy preciso. Pongamos 2004. Smitten aún era un punto más en la cartografía del under, sobre todo en el Oeste. “Tocábamos en un circuito muy cerrado, donde tenés que elegir entre el punk-hardcore o la movida stone, y nosotros estábamos más del primer lado, por eso desde el principio se nos catalogó de punk. Además nuestros shows son muy enérgicos, y si una persona escucha un disco de Smitten, cuando nos ve en vivo se impresiona un poco”, narra Chuck. Sin saberlo, sus días en taperas olorosas estaban contados. “Estábamos de ese lado porque era el más alternativo, se parecía más a lo que tocábamos nosotros. No así el rock barrial. Ya para 2004 o 2005 llegamos a un techo haciendo todo lo que se podía, hasta sonando en la radio. Por suerte justo en ese momento nos llegó la propuesta de la discográfica”, asume el guitarrista Patrick Steve, que tiene más cara de llamarse como su apodo que Patricio Castelao, como le pusieron sus padres.

Pero su entrada más llamativa al mediano público se dio en 2006, con la rotación de un cover muy especial: Desconfío, de Pappo, incluido en el compilado tributo Pappo versionado que también firmaban Iluminate, Infierno 18, Pampa Yakuza y Azafata, entre otros (¿alguno escuchó a Pappo?). Algún fanático del heavy habrá querido reventar el televisor al escuchar esta versión o al verlos con las guitarras Les Paul modelo Zakk Wylde (“Son Epiphone, las compramos en Lanús”, rinden) en el video de Nada para mí, nada para vos, por ejemplo. Esta charla con el NO podrá servirles para relajarse, o bien decidirse a romper todo. La formación que completan Mili en batería, Chicho en bajo y Kolo en teclados, mientras, espera algo ansiosa la llegada del video de Bitácora, tercer corte del disco.

–¿Qué habría dicho Pappo si hubiese escuchado su versión de Desconfío?

Patrick: –Es jodido, es jodido… (risas). Lo bueno es que las guitarras tienen distorsión y por lo menos sé que ahí estaría de acuerdo. No sé si en la forma de cantar.

Chicho: –Demasiado melódico.

Chuck: –Mirá, Alvaro Villagra, que es el productor de En algún lugar, era amigo de Pappo y lo grabó mucho. Una vez le hicimos esta misma pregunta y nos respondió que sus reacciones eran inesperadas, que quizá le habría gustado.

Patrick: –Además Luciano, el hijo, estuvo a cargo de seleccionar el material, y por lo menos él nos dio el ok que sirvió de pauta para pensar que no era tan grave.

–¿Cuál es su vínculo con la tribu emo?

Mili: –Puramente sexual (risas).

Patrick: –No, esa relación nació en Chile en 2003 cuando un diario puso que los emos nos escuchaban. Allá ya estaba esta movida del emo, pero nada que ver con lo que es acá.

Mili: –Claro, acá está totalmente desvirtuado, es un estilo musical que data de los ‘80 y los ‘90.

Chicho: –El vínculo no depende del músico sino de lo que interpreta el que escucha. Yo no hago música para el emo; si al emo le gusta lo que yo hago, está bien, pero yo no soy emo.

Chuck: –Hace diez años llevábamos un estilo de vida que era ir a ver bandas todo el tiempo, nos sentíamos identificados con la movida punk–hardcore de Buenos Aires y bandas de otros países. Pasó mucho tiempo, las bandas cambian, las movidas cambian, y los pibes ahora en vez de ser punks son emos. Son etapas de la vida de cada uno, culturas adolescentes que van pasando de generación en generación.

Patrick: –También debe haber algún flogger que nos escuche.

Chuck: –Cuando tenía quince años me sentía muy identificado con el grunge y me tiraba en la cama a escuchar Nirvana con una camisa a cuadros (risas). No es distinto, nada más que las cosas van cambiando. Los adolescentes ahora están mucho más angustiados por toda la situación: está todo mal, hay mucha violencia, y yo interpreto que los emos asumen una actitud contraria a la violencia y desde su lugar se mantienen neutros. No se interesan por nada. El adolescente es rebelde y ellos están siendo rebeldes desde ese lugar, están queriendo decir algo. Eso lo debería ver cualquiera, el tema es si los adultos hacemos algo con eso o no.

–¿Pueden identificar, a grandes rasgos, quiénes los van a ver?

Chuck: –En principio son gente abierta a cualquier tipo de música. Antes eran chicos en un 90 por ciento, pero después de este disco notamos que viene gente más grande, y hay mujeres y varones por igual. Los estereotipos del rockero o del heavy fueron cambiando: hoy, tal vez por la influencia de Internet, un pibe de 14 años curte mucha música, y te escucha desde Miranda! hasta Metallica. A nuestro público le gustan las canciones, es tranquilo, pero también eufórico.

Patrick: –Podés ver al típico pibe con la mochilita de recitales y una chica que va a bailar, o un pibe que salió del laburo y vino en traje.

–¿Cuándo sintieron que habían dado ese paso desde el under hacia una difusión más amplia?

Chuck: –Con este último disco nos damos cuenta de que el público sigue creciendo, pero también lo ves cuando te empiezan a tener respeto. No sé si respeto, pero sí el reconocimiento de un periodista o una crítica concreta. Antes leíamos las críticas de nuestros discos y nos dábamos cuenta de que por ahí sólo habían escuchado los cortes de difusión. Ahora vemos que, así sean malas o buenas, son constructivas. El periodismo nos prestó más atención.

Patrick: –Además, el nombre ya está instalado y eso es muy jodido de lograr.


 


Moby: dice que es aburrido

Published on Sunday, June 28th, 2009

El cantante confesó que Play, su disco más famoso, no le gusta. “Es bastante obvio”, sentenció.

Parece que Moby se cansó de su música. Si sos de los que piensa que si escuchas Porcelain una vez más te van a explotar los oídos, probablemente su autor esté de acuerdo con vos.

Es que el propio Moby se despachó con unas declaraciones bastante llamativas acerca de su disco Play: “Todavía no me gusta mucho como disco. Cada vez que lo escucho pienso que está bien, pero me parece un poco obvio en algunos lugares”, explicó.

Pero a pesar de la negación de Moby hacia Play, el cantante admitió que se sintió emocionado que a tanta gente sí le gustara el disco. “Me encanta que estén en desacuerdo conmigo”, explicó el DJ, que también dijo que de sus discos, su favorito es Animal Rights, un disco que vendió “muy poco”, que tuvo “pésimas críticas” y que fue el culpable de “la gira más depresiva” de Moby.”Incluso mis fans no tenían interés en mí”, se quejó. A pesar de todo, el mismo Moby contó que Animal Rights tiene por lo menos tres fans exclusivos: Terence Trent D’Arby, Bono y Axl Rose.


MACACO BONG, DE BRASIL

Published on Saturday, June 27th, 2009

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-4099-2009-06-18.html

Obreros del sonido

En vivo se parecen a Jimi Hendrix Experience, pero ellos aseguran jamas haberlo escuchado. En cambio, si han escuchado Pantera, Dream Theater, Weather Report, Pat Metheny, Mogwai, Charlie Parker, Joe Satriani, Tom Jobim y Michael Jackson. Y se nota.

 

Los que vean a Macaco Bong en Ciudad Emergente no podrán evitar una comparación: en escena, el trío brasileño recuerda mucho a Jimi Hendrix Experience. Ojo, no es tanto una cuestión de sonido como de imagen, porque Bruno Kayapy (guitarra), Ynaia Benthroldo (batería) y Ney Hugo (bajo) se encienden en escena como sus legendarios colegas… a quienes no conocen demasiado: “Por increíble que parezca, ninguno de los tres tuvo nunca un disco de Hendrix, ni bajamos su discografía de Internet”, explican vía mail. Y reconocen con un “(risas)” cibernético: “Sí, estamos atrasados”. Ok, hay que tachar de las influencias a Jimi y meter, en cambio, una larga lista que incluye desde Pantera y Dream Theater hasta Weather Report, Pat Metheny, Mogwai, Charlie Parker, Joe Satriani, Tom Jobim y Michael Jackson. Nada extraño para una banda que se presenta a sí misma (en su MySpace) como “basada en la deconstrucción de los arreglos de la música popular”: “Macaco Bong hace música instrumental, segmento por el que pasan gran parte de nuestras influencias, y con una estética de rock, que es lo que está en nuestra sangre”, aseguran. “Las composiciones son espontáneas, sin preocupación por que sean ‘comerciales’, y los temas son largos, lo que por sí sólo ya se caracteriza como una deconstrucción de los arreglos de la música popular”.

Los Macaco Bong se juntaron hace cinco años en el Espacio Cubo, un centro cultural de Cuiabá, en el Mato Grosso, que funciona como catalizador de propuestas artísticas diversas. Allí se usa la “Cubo Card”, una “moneda de cambio” para que los músicos puedan garantizarse la autogestión a través de intercambios de servicios, productos, equipamientos, discos, accesorios y pasajes para los viajes, por ejemplo. “Para sobrevivir en el medio actual, el músico precisa asumirse como emprendedor y no como un mero artista que lo único que hace es subirse al escenario para tocar”, dice el trío, asumido desde el vamos como independiente. Semejante proceso de política cultural ha apuntalado la escena de Cuiabá, que actualmente es muy fuerte, pero también tiene relación con una suerte de red nacional llamada Circuito Fora do Eixo, para concretar un intercambio similar con artistas de todo Brasil. “Acompañamos la ruina de las grandes grabadoras y el saludable surgimiento de varios emprendimientos ubicados en el mercado medio”, siguen los Macaco Bong. “Es otra perspectiva de mercado y de consumo por parte del público. Vivimos un proceso de concientización por parte de las bandas, que cada vez más entienden la necesidad de la autogestión y también de estructurar todo un contexto.”

Con esa ideología como motor, el trío brasileño –que el año pasado tocó en su tierra con Babasónicos y El Mató A Un Policía Motorizado– se plantea a sí mismo como un laboratorio de sonidos, que nació con la idea de hacer música instrumental: “Con bajo, guitarra y batería tenemos elementos para trabajar armonía, melodía y ritmo, así que el formato de trío no nos limita. En algunos momentos sentimos la falta de otras voces, otros timbres, cosa que estamos investigando para la construcción de nuestro próximo disco”. Por lo pronto, su último trabajo, Artista igual pedreiro (“Artista igual a albañil”) tendrá edición local vía Scatter Records. Y su show en Ciudad Emergente será, seguramente, la gran sorpresa del festival.

* Macaco Bong se presentará el sábado a las 17.15 en la Terraza del Centro Cultural Recoleta, como parte de Ciudad Emergente. Gratis.

 

 


XIMENA SARIñANA, DE MEXICO

Published on Saturday, June 27th, 2009

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-4100-2009-06-18.html

Trabajadora de lo cool

Esta cantante de pop estilizado siente una atraccion especial por la Argentina: su album Mediocre fue grabado aqui, con Tweety Gonzalez y el uruguayo Juan Campodonico.

 

 Por Roque Casciero

Ni la propia Ximena Sariñana sabe bien por qué será que recién esta semana cantará por primera vez en Buenos Aires. Es que su disco debut, Mediocre, salió en México hace más de un año y la respuesta ha sido muy positiva, incluso en el hoy pantanoso terreno de las ventas. Pero además porque esta veinteañera cantante de pop estilizado y jazzy siente una atracción especial por la Argentina, que se manifiesta en el hecho de que su álbum fue grabado aquí, con Tweety González y el uruguayo Juan Campodónico como productores. “Buenos Aires es como mi segunda casa, vengo más acá de lo que voy a cualquier otro lugar”, dice la cantante, que el NO puso en tapa el año pasado junto a su novio Omar Rodríguez López, guitarrista de Mars Volta. “Desde chica, esta ciudad me llamaba mucho la atención. Creo que todo empezó cuando tenía 16 años, porque empecé a conocer la música que salía desde acá, desde Astor Piazzolla hasta Gustavo Cerati o Kevin Johansen. Me fascinó que hubiera una tradición tan amplia de música tan increíble, y cuando conocí a músicos de acá me cautivó que hubiera una prioridad tan grande por escribir en español y por tener una identidad. Por eso tenía tantas ganas de tocar aquí.”

Aunque en su adolescencia se volcó a la actuación (hizo la exitosa Amar te duele con su padre, el director Fernando Sariñana), más tarde fue parte de Feliz No Cumpleaños, una banda de fusión, y finalmente se dedicó a cantar jazz con big bands y cuartetos. “Era una búsqueda, sentía que picaba en diferentes estilos para desarrollar lo mío”, confiesa. “La música siempre me había gustado y había tenido oportunidades de hacer un disco, como a los 16, porque hice tres canciones para el soundtrack de Amar te duele y fueron súper exitosas, hasta hoy son de las que más me piden en México. En ese momento me propusieron firmar un contrato, pero me di cuenta de que no tenía mucho que decir y preferí no hacerlo. Quería investigar por otros lados, tener una banda, tocar jazz, empezar desde abajo.” Sariñana no se sentía capaz de hacer un disco y le daba miedo escribir sobre temas personales, aunque a los 20 eso cambió: “Me dije que quería hacer un disco, pero me imaginaba grabando en casa de un amigo diez canciones que me gustaran a mí solamente, para regalarles a mis papás y a mis amigos. Pero para cuando cumplí 21 ya tenía contrato con una disquera e iba a irme a la Argentina a hacer un disco con Tweety”.

Esa velocidad para concretar sus proyectos y el éxito posterior le aseguraron a Sariñana muchos comentarios insidiosos (y envidiosos) sobre la influencia de su padre en su carrera. Pero ella aparta la mala onda con una sonrisa: “Siempre habrá gente que piense ‘Puta, me caga que a esta chava le vaya bien, vamos a tirarle con todo’. A fin de cuentas, cada uno tiene su propia opinión, y si no te gusta mi música, vale. Me siento muy afortunada de pertenecer a mi familia, y me fascina haber tenido la oportunidad de trabajar con mi padre y mi madre en el cine porque son súper talentosos. Pero me he probado que puedo trabajar sin la ayuda de mis papás”. El resultado de eso es Mediocre, un álbum que no tiene nada que ver con su título. “El disco surgió de las ganas de empezar a escribir y desarrollar un estilo propio”, dice Sariñana. “Quería hacer mis canciones y hablar de cosas que tenía ganas de decir yo, en lugar de tener que escribir algo con lo que se sintieran identificados los demás integrantes de una banda. Además, no era una chica que sólo escuchaba jazz o fusión, también me gustaba mucho el rock alternativo, desde Pearl Jam y Radiohead hasta Björk y Fiona Apple, así que tenía ganas de mostrar esa parte de mí.”

* Ximena Sariñana cantará hoy en la terraza del Centro Cultural Recoleta. Gratis. A las 21.


The Kooks

Published on Friday, June 26th, 2009

El indie naif de The Kooks copó La Trastienda

http://www.si.clarin.com/2009/06/17/conciertos/01940978.html

Los chicos de Brighton agotaron dos shows en suelo porteño: leé la crítica del primer recital.

Los chicos de Brighton confirmaron su convocatoria en vivo en Buenos Aires, cuando hicieron vibrar al público porteño y agotaron La Trastienda para ver a sus favoritos, The Kooks. Con un líder adrenalínico (Luke Pritchard), que tocaba al público, lo señalaba y lo mimaba, el cuarteto dio un show breve, por momentos monótono pero efectivo. Sobre todo, por la intensa comunicación de los músicos con la gente (¡con las chicas!) y por los hits más coreados: Ooh La, Shine On, She Moves In Her Own Way. Y, aunque, para los bises Pitchard se animó primero solito con su guitarra, la banda redobló la apuesta con un grand finale enérgico y a la altura del resto del show. Repiten hoy, a las 21.


Pank Francés

Published on Wednesday, June 24th, 2009

EXCLUSIVISIMO: PHOENIX ESTRENO DISCO EN EL PRIMAVERA SOUND

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-4098-2009-06-18.html

El esperado cuarteto francés presentaba por primera vez en vivo su flamante cuarto disco de estudio, Wolfgang Amadeus Phoenix, y unos minutos antes de subirse al escenario un enviado del NO los puso contra las cuerdas. ¿Por qué buscaron un productor externo? ¿Por qué lanzaron el disco orientado a la web? ¿Qué recuerdan de Buenos Aires? ¿Hicieron un disco menos accesible al gran público?

Por Federico Schindler

Desde BarcelonaEs jueves y la ciudad está exhausta. Una noche antes, Barcelona, el mejor equipo europeo en décadas, se imponía con brío ante un Manchester United sobrepasado por las circunstancias. Y claro, luego llegaron los fuegos de artificio, los festejos hasta la madrugada y los cánticos eufóricos. Pero también las innumerables “cañas” o “paki beer” heladas que se beben como agua y se saldan con una resaca importante. Así, al son de las bocinas, del hormigueo callejero y de algún que otro destrozo, la Plaza Cataluña, el Camp Nou y el centro Maremagnum reunía a unas 35 mil personas. A las seis de la tarde, mientras la ciudad todavía intentaba despertarse a base de dosis intravenosas de café, comenzaba otro festejo llamado Primavera Sound. Con el paso un tanto pesado, unas 20 mil personas iban llenando el inmenso predio junto al mar construido en 2004 para el Forum Internacional de las Culturas. Ahora el ambiente es distendido, vacacional, un tanto demasiado tranquilo para el comienzo de un festival que promete tres días de rock, calor y desmesura.

Una buena cantidad de ingleses, franceses e italianos que vinieron persiguiendo el sol caminan junto a catalanes, jóvenes y no tanto. Entre la multiplicidad de cortes de pelo asimétricos y las remeras holgadas de colores vívidos a base de motivos gastados, los españoles parecen estar muy cómodos con la moda retro ‘80. También abundan los nostálgicos de los ‘90, con sus pequeñas mochilas de adolescentes eternos y sus “non prescription glasses”, en palabras de Bret Easton Ellis. La gente conversa, se pasea amablemente por el predio y se acerca lentamente a los distintos escenarios, bebida en mano. De Neil Young a Sonic Youth, pasando por My Bloody Valentine, Aphex Twin, Jarvis Cocker y Spiritualized, sobraban las razones para estar ahí. Sin embargo, tal vez por causa del cansancio general, falta esa pequeña excitación, ese murmullo físico propio de los grandes festivales. Yo La Tengo se sube al escenario y comienza adelantando canciones de su próximo disco, a editarse en septiembre. Pero ni los bajos demoledores ni las guitarras saturadas logran despertar realmente al público de su letargo. Curioso.

Son las once menos cuarto y por primera vez en la velada se empieza a sentir una cierta cuota de adrenalina. Ubicado en un auditorio al aire libre con vista al mar y escalinatas que sirven de platea, el escenario curado por la revista Rockdelux comienza a poblarse seriamente. En el backstage se escuchan algunos alaridos esporádicos de chicas impacientes. El cuarteto francés Phoenix va a presentar por primera vez en un festival su cuarto disco de estudio, Wolfgang Amadeus Phoenix, editado hace apenas tres días a través de su flamante sello propio, Loyauté. Simon White, el nuevo manager inglés de 35 años que trabajó para Bloc Party, CSS y Broken Social Scene, nos recibe whisky en mano: “Esperame un segundo, ahora los voy a buscar”. Entra en el container que funciona de camarín y vemos aparecer al cándido y melancólico Thomas Mars, el cantante de la banda, junto a Christian Mazzalai, el segundo guitarrista. “¿Cómo estás? Si no te molesta, ¿podemos esperarlo a Branco?” Unos minutos después llega Laurent Brancowitz, guitarrista principal de Phoenix y ex compañero de Thomas Bangalter y Guy-Manuel Homem-Christo en el grupo Darlin (N. de la R.: la pequeña anécdota cuenta que el nombre Daft Punk viene de una crítica negativa publicada en la revista Melody Maker, que describía la música de Darlin como “a bunch of daft punk”, o sea un “grupo de punk bobo”). Se sienta y, con una sonrisa, Brancowitz dispara: “Bueno, ahora empieza tu trabajo”.

–Acaban de presentar el nuevo disco en el programa Saturday Night Live (SNL), una institución de la televisión norteamericana por la cual pasaron The Kinks, Bob Dylan, David Bowie, The Clash y Morrissey, entre otros. Son la primera banda francesa en ser invitada. ¿Cómo lo vivieron?

Laurent Brancowitz: –Fue un momento realmente mágico. Sabemos que es un programa muy importante en Estados Unidos. Pero al mismo tiempo, al vivir en Francia, no podemos realmente dimensionar el impacto. Como estamos un tanto lejos de ese mundo, logramos llevarlo adelante con cierta ligereza. Una vez en el set, el ambiente era particular: tenían un manejo extremadamente riguroso de la producción y al mismo tiempo había un costado de cierto relajo, teniendo en cuenta que están sacando al aire un programa en vivo para más de 10 millones de personas…

Thomas Mars: –Es el show televisivo norteamericano más profesional, pero el ambiente detrás de escena tiene algo de un programa de la RAI. Hay cosas que se hacen a último momento, todo es bastante caótico. Eso es lo genial: son los dos universos que más nos gustan, ¡pero juntos! De hecho, hubo un sketch sobre la RAI en un momento.

Brancowitz: –Por lo general, la risa y la música no se llevan muy bien. Pero en este caso funciona de maravillas.

–Wolfgang Amadeus Phoenix es el primer disco para el cual convocan a un productor externo. ¿Cómo se decidieron por Philippe Zdar (Cassius), una figura muy asociada a la escena electrónica?

Mars: –Con Philippe Zdar todo se dio de manera muy natural. Estábamos trabajando en su estudio en Montmartre y los viernes a la noche él pasaba religiosamente a buscar sus discos. Cada vez que venía, escuchaba en qué estábamos. Había vivido el primer y segundo disco más de lejos, y creo que tenía una visión particular con respecto a nuestro grupo. Nos había dicho cosas muy interesantes sobre nuestros conciertos, pero nunca sobre los discos. Es más delicado, un disco está fijado y no tiene marcha atrás. No tiene sentido decir “el segundo disco es excelente, pero hubiesen tenido que hacer esto o lo otro”. Los conciertos son mucho más aptos para ir siendo mejorados en el transcurso de una gira: nos proponía cambios en la lista de temas, sugería ubicaciones para las canciones… exactamente como un software que va evolucionando en sus distintas versiones 1.0, 2.0, 2.1 (risas). Fue muy interesante trabajar con él, por momentos parecía más apasionado y convencido que nosotros mismos con respecto a nuestra propia música. Cada vez que venía al estudio, se le humedecían los ojos. O, por ejemplo, se iba de vacaciones tres semanas y nos llamaba para tener novedades. En función de las respuestas, podía entusiasmarse o sentir que le habíamos arruinado la semana.

Brancowitz: –Ni bien estaba cinco minutos en el estudio, eran siempre momentos cruciales. Suena un poco extraño, pero es verdad. Llegaba siempre en el momento justo, con el comentario pertinente para cambiar o encontrar ese pequeño detalle que le faltaba a la canción. Tuvo un papel sumamente importante, pero para nada tradicional. Es más un productor como me imagino puede llegar a ser Rick Rubin (N. de la R.: primer DJ de los Beastie Boys devenido en reconocido productor de artistas como Johnny Cash, Red Hot Chilli Peppers, The Cult, Metallica o Run DMC). El tipo está ahí cinco minutos y lanza un comentario casi filosófico. A lo largo de toda la etapa de producción fue una suerte de guía espiritual.

–El disco logra un equilibrio entre el pop rock elegante y pegadizo que los caracteriza y excursiones sonoras menos accesibles para el gran público.

Mars: –El equilibrio vino de nosotros y de Zdar. El nos decía todo el tiempo: “Necesitamos sí o sí una canción lenta”. Desde el comienzo tuvo una visión general de lo que teníamos que lograr. Nuestro disco anterior, It’s Never Been Like That, no era así: era mucho más directo, lo sacamos casi en su estado bruto. Mientras no tuvimos la canción Love Like a Sunset, sentíamos que faltaba algo, una resolución. De todas formas, cuando hacemos un disco no pensamos en formatos y categorías.

Brancowitz: –Cuando invitábamos gente al estudio para hacerles escuchar lo que estábamos haciendo, la primera impresión era de estar ante un disco complicado, retorcido. Es cierto que el disco tiene varias capas. Ni bien lo terminamos, teníamos incorporada la idea de que iba a ser difícil para el público. Pero, al tomar un poco de distancia, apareció una suerte de ligereza, de facilidad.

Christian Mazzalai: –Creo que buscamos hacer un disco artesanal. Nuestra búsqueda tiene que ver con una visión muy épica de la tristeza, un poco adolescente, intensa y exaltada. Una mezcla de fuerza y de tristeza que tal vez en este disco se note más. Daft Punk, Air y los Strokes también tienen algo de ese espíritu.

–¿Cómo surgió la idea del título?

Mars: –El título viene de varias referencias cruzadas. Hace poco leía un libro que se llama Mozart en la jungla que lo ubica en los ‘80, es bastante delirante. Nos interesaba ese juego de referencias. Es un procedimiento cercano al pop art: tomás un elemento icónico, lo destruís un poco, o por ejemplo le agregás un bigote, y cobra otra dimensión. También estaba presente la idea de fantasear con integrar elementos del mundo clásico dentro del mundo moderno. Si lo pensás, Franz Liszt era una suerte de estrella de rock de su época. Otros músicos lo detestaban por ser el que se llevaba a todas las chicas, sus conciertos se le iban de control. De allí la canción Lisztomania, que habla sobre tocar en vivo y la belleza romántica de una multitud enloquecida, pero también de la sensación de soledad de seguir siendo uno en un grupo numeroso.

Mazzalai: –Por lo general, los títulos de nuestros discos y de nuestras canciones son muy pensados, elegantes y estables. Acá queríamos lo contrario: algo caótico y un poco “llamativo”. A mí me llevó tres semanas para que empiece a gustarme. No me parecía para Phoenix. Pero Branco me trataba de convencer diciendo que era un título peligroso, que había que tratar de imponer. Queríamos explorar algo distinto, un poco más provocador, y por ahora la apuesta está funcionando.

–Lo que también está funcionando bien es la estrategia de lanzamiento, escalonada y orientada a la web 2.0 que usaron para este disco…

Mars: –En realidad, por primera vez en nuestra carrera pudimos hacerlo nosotros, exactamente como queríamos. No calculamos nada. 1901 decidimos regalarlo una semana antes de hacerlo. Nos dijimos: sería genial lanzarlo en la web y después organizamos una pequeña estrategia alrededor para que tenga sentido, y que no parezca un fuego de artificio improvisado.

Brancowitz: –Leí en alguna revista una nota que analizaba el lanzamiento como un golpe magistral de marketing. De hecho, lo más curioso es que nosotros fuimos tomando decisiones súper arbitrarias, siguiendo una suerte de instinto de lo que nos gustaría recibir de un grupo. Se terminó el contrato con EMI y queríamos empezar la grabación del disco sin contrato. De hecho, produjimos el disco sin contrato. Si bien con EMI también siempre tuvimos mucha libertad, la diferencia es que hoy en día tomamos una decisión y al día siguiente la aplicamos. Trabajamos con pequeños equipos muy comprometidos con el proyecto, con los cuales no hay paredes que derribar, ni trabas.

Mars: –En Europa trabajamos con Cooperative Music y en Estados Unidos con Glassnote. Son todos pequeños sellos. Elegimos caso por caso la gente con la que queremos trabajar, con la que nos sentimos cómodos. Es importante que entiendan lo que hacemos y tengan ganas de defenderlo. Cuando estás en una major, tenés tu sede principal y todos los satélites del mundo entero que te heredan sin haberlo pedido, a veces como un hijo no deseado. Y eso es lo peor, es el infierno para todos.

Brancowitz: –Estamos realmente muy contentos con este nuevo modelo, se adapta perfectamente a bandas de nuestra talla.

–Justo antes de lanzar el disco hicieron un compilado para el sello Kitsuné. ¿Cómo surgió el proyecto?

Mars: –Las oficinas de Kitsuné están al lado de las de Philippe Zdar. Nos cruzábamos seguido a Gildas & Masaya, los fundadores, y nos decían que querían venir a escuchar lo que estábamos haciendo. Siempre hay un momento en el proceso de grabación en el que estás un poco vulnerable y es preferible cerrar el círculo. De allí nació este proyecto. Nos los volvimos a cruzar y nos propusieron hacer un compilado diferente. A nosotros nos gusta bastante hacer mixtapes, de hecho lo hacemos cada vez que salimos de gira para musicalizar la previa de nuestros shows. Para este proyecto elegimos las canciones que más influenciaron nuestra manera de hacer música. Y también las menos conocidas: la idea sigue siendo hacer descubrir canciones. Estábamos muy sorprendidos de que logren conseguir todos los derechos, era un rompecabezas.

Brancowitz: –Di Angelo, por ejemplo, es una suerte de Prince que dice que no a todo. Lou Reed también, tuvimos que mandarle una carta personalizada. Le dijimos simplemente lo que pensábamos: que sin su canción, este compilado no hubiese existido. Era “el” tema que influenció el nuevo disco. Es una canción que habilita una nueva dirección en el rock, es precursor en la manera de integrar varias cosas familiares y el hecho de que tenga una melodía tocada, un tema que vuelve interpretado por cada instrumento, súper depurado y a la vez eficaz, es genial. Lo escuchábamos todo el tiempo.

–Además de hacer música juntos, parecen compartir muchas cosas en la vida personal. ¿Cómo se conocieron?

Mazzalai: –Conozco a Deck desde que tenemos seis años, a Thomas desde que tengo 12 y luego está mi hermano, Branco. Chag, el manager, era compañero de escuela. Cedric, el que se ocupa de la parte técnica, era un compañero de jardín de infantes de Thomas, siempre fuimos una banda. Era nuestro modo de supervivencia en esa ciudad de la nada, del vacío absoluto que es Versalles. Estábamos todo el tiempo juntos, crecimos juntos y creo que a esta altura ni siquiera sabemos lo que es estar solos.

A nivel musical, Versalles está lejos de ser una ciudad del vacío.

Mazzalai: –Es curioso. Hay muy pocos músicos en Versalles, pero somos varios los que logramos sacar proyectos adelante. Está Air, Alex Gopher, Etienne de Crecy. El tema es que hay un solo bar, no hay escena, ni conciertos. En su momento era una suerte de comunidad un poco bizarra, secreta, que se intercambiaba discos en reuniones y fiestas. Los Air eran como nuestros hermanos mayores, pero nos conocíamos un poco. Descubrimos a los Stone Roses gracias a ellos.

–¿Qué recuerdos tienen de su visita a Buenos Aires?

Mazzalai: –Fue sencillamente delicioso. Me compré unos zapatos increíbles, justo al lado de la sala, en lo de un artesano que parecía vivir en el siglo XIX. Me acuerdo de que después del concierto fuimos a un bar bastante típico (Tío Felipe, una pizzería de San Telmo). Cuando caminábamos por la calle todo nos resultaba a la vez familiar y exótico. Era la primera vez que íbamos y nos sorprendió la calidez del público. La recompensa máxima en nuestro oficio es cuando viajamos y descubrimos otros países. Cuando estábamos en la Argentina, acabábamos de escribir Lisztomania. Teníamos la sensación de tener algo entre las manos. El soundtrack de Buenos Aires era el estribillo de Lisztomania. Deck y Thomas lo habían encontrado, y es uno de los momentos que más me gustan. Llegar al estudio y que alguno de la banda haya encontrado algo, una melodía, un estribillo, lo que sea. Es el mejor regalo que nos podemos hacer entre nosotros.

EL SHOW

MINUTOS ANTES DE SUBIR

Mars: –¿Hicimos la lista de temas?

Brancowitz: –No realmente…

Mars: –Bueno, te tenemos que dejar…

Son las once y cuarto de la noche, los Phoenix terminan la entrevista con el NO y se reúnen a puertas cerradas en su camarín, pocos segundos antes del estreno mundial en vivo del flamante Wolfgang Amadeus Phoenix. El escenario ya está preparado, las luces comienzan a apagarse y los gritos esporádicos se hacen cada vez más intensos. Comienzan los aplausos. Thomas Mars, Laurent Brancowitz, Deck D’Arcy y Christian Mazzalai se reúnen en círculo junto al baterista y al tecladista antes de subir las escaleras que llevan al escenario. Se abrazan, como si estuviesen renovando una vez más el pacto de sangre que tienen desde hace años. Cual deportistas, hacen algunos movimientos de brazos y sonríen. Súbitamente comienza a escucharse el sonido repetitivo y feliz del sintetizador que abre Lisztomania, se prolonga durante casi un minuto haciendo crecer la tensión y los cuatro dandies modernos toman el escenario por asalto. Al frente, perfectamente alineados, miran al público con empatía.

El baterista comienza a tocar, Thomas Mars arroja las primeras palabras y ni bien entra el riff se dispara la primera ovación general. En el lapso de un minuto, el público deja detrás el cansancio para entregarse de lleno a esta máquina imparable de rock napoleónico. Siguen 1901, Everything is Everything, Consolation Prices, una versión bastante distorsionada de Run Run Run, o el pequeño himno Too Young, antes de llegar a Love Like a Sunset, un momento de abstracción que deja a más de uno atónito frente a lo que escucha. Los finales son épicos, las inflexiones ajustadas y extremadamente precisas, las versiones en vivo suenan cada vez mejor. La comunión de potencia, espontaneidad y elegancia es perfecta. Al cabo de 50 minutos, Mars comienza a cantar Long Distance Call, baja a la fosa y se acerca al público hasta fundirse con él.

LA CRISIS DEL PS (QUE NO ES EL PARTIDO SOCIALISTA, ES EL PRIMAVERA SOUND)

PRIMAVERA 0,50 CTVS

Con un contexto recesivo pronunciado de trasfondo, no le tocaba, en su novena edición, una temporada fácil al evento que supo convertirse en la antesala de lujo de la temporada de festivales europeos de verano. Unos meses antes, su competidor principal, el Summercase, había capitulado por falta de sponsors. Varios periodistas locales comentaban incluso que su organizador, el legendario sello y productor de conciertos Sinnamon, estaría al borde de la quiebra. Las señales de alarma comienzan a sonar en el mundo de la producción musical española. Crisis del disco, crisis de financiación, crisis económica generalizada. Así y todo, el festival barcelonés supo llevar adelante la tarea con talento y conservar lo mejor de su espíritu: una programación del más alto nivel que propone un excelente equilibrio entre figuras consagradas y sonidos emergentes.

Sin embargo, la crisis se hizo particularmente notoria en la casi nula ambientación del austero predio del Parc del Forum, un inmenso descampado de concreto diseñado en 2004 para el Foro Internacional de las Culturas. Visto desde otro ángulo, se podía leer casi como una declaración de principios, una vuelta a lo esencial –la música– que ya no siempre motiva la realización de este tipo de eventos masivos. Bienvenido sea. Con un total de 171 conciertos, catorce escenarios (seis de ellos situados en el recinto principal, el resto repartidos en el centro de la ciudad) y casi 80 mil espectadores a lo largo de los tres días, el evento tuvo una serie de momentos sublimes, como el emocionante regreso a Barcelona después de veintidós años del canadiense Neil Young o la presentación de The Eternal, el nuevo disco de los incansables e inspirados Sonic Youth.

El que también presentó material nuevo fue el ex frontman de Pulp, Jarvis Cocker. Further Complications, la segunda entrega solista del carismático poeta de Sheffield, tuvo como invitado de honor a Steve Albini, productor reconocido por su trabajo junto a Nirvana. El sonido crudo y eléctrico de sus nuevas canciones no logró, pese a su contundencia escénica, convencer por completo a un público bastante frío y decepcionó a más de un nostálgico de su período brit pop. Los británicos que sí lograron lucirse fueron los aclamados The Horrors, que luego de un debut a base de rock garage se volcaron a sonidos cercanos del krautrock con el excelente Primary Colours, editado en mayo pasado. También sorprendieron Art Brut, la formación liderada por el irónico Eddie Argos; Ebony Bones, estrella de la serie televisiva británica Family Affairs devenida en diva del electro pop colorido con notas punk; y los cancioneros folk franco-suecos Herman Dune.

Los que definitivamente cautivaron al público fueron los neoyorquinos de The Pains of Being Pure at Heart. En vivo, sus canciones recuerdan a la primera época de los Smiths y recuperan lo mejor del rock independiente norteamericano de los ‘90. Para los amantes de los beats y del baile, la propuesta también fue muy convincente. Encabezada por el legendario artista del sello Warp Aphex Twin, la programación electrónica tuvo como invitados destacados a los Simian Mobile Disco, entregando un show audiovisual de una potencia demoledora. El que tuvo la responsabilidad de cerrar los festejos fue un miembro de la escudería Ed Banger, DJ Mehdi, que mantuvo a la multitud bailando hasta altas horas de la madrugada. Un final feliz que deja augurarle al Primavera Sound una larga vida.


Brian May: “Katy Perry me divierte”

Published on Tuesday, June 23rd, 2009

El guitarrista de Queen no ahorró elogios para la autora de I Kissed The Girl. En su blog, Brian escribió que le parece una excelente cantante, tiene humor y sabe manejar la escena.

http://www.si.clarin.com/2009/06/17/artistas/01940974.html

Está bien que Katy Perry sea fan de Queen confesa. Pero si hubiera que tirar distintos nombres que difícilmente integraran la lista de famosos admiradores de la cantante británica, Brian May, el guitarrista de la reina se anotaría unos cuantos puntos… por supuesto a favor de no figurar.

Sin embargo, Brian sorprendió a medio mundo desde su blog confesando que admira a Katy, que le parece espontánea, divertida, buena cantante, y que todo eso cobra  mayor valor porque no tiene detrás una superproducción ni tampoco pretensiones. “Lo que más me gusta es su humor, tanto para hablar como para cantar –escribe Brian-. Está llena de picardía. Pero de repente canta una canción seria con una honestidad y emoción únicas”.


Es oficial: Sacred Trickster, por Sonic Youth

Published on Monday, June 22nd, 2009

http://www.si.clarin.com/2009/06/17/artistas/01940970.html

Los cuatro neoyorkinos acaban de poner a punto la versión en video de otra de sus canciones de The Eternal, su decimosexto disco recientemente editado. Miralo acá.

La semana pasada, Thurston, Lee, Kim y Steve pusieron en las góndolas su trabajo discográfico número dieciséis: The Eternal. Sacred Trickster es uno de los cortes del álbum de Sonic Youth, y ahora tiene su video oficial. Mirá la petit historia de tres chicas ponebombas acá.


Los Klaxons, sin novedades hasta 2010

Published on Sunday, June 21st, 2009

http://www.si.clarin.com/2009/06/17/artistas/01940934.html

La banda anunció que está a la búsqueda de un productor para su nuevo disco. Aunque ya tienen muchas canciones listas, su próximo álbum no saldría hasta dentro un año.

Los Klaxons pospusieron su segundo disco para 2010. La banda oriunda de Londres primero vio atrasado al sucesor de Myths Of The Near Future porque, al parecer, la discográfica no estaba conforme con el resultado final de las versiones. Ahora, las malas nuevas cuentan que la banda ya tiene listas cerca de 30 canciones, pero como todavía no tienen un productor musical para terminar el disco, el proyecto está en veremos.

“Ya tenemos terminadas 28 canciones y estamos listos para ponerlas todas en un álbum. Estamos buscando un productor para e ldisco, así que si hay alguien por ahí haciendo discos, que nos dé un llamado”, bromeó Jamie Reynolds en la BBC.

Para justificar la demora, Reynolds sintetizó: “Realmente nos gustaría sacar el primer gran disco de 2010 antes que lanzar el último gran disco de la década. Ese lema ya se convirtió en nuestra mayor aspiración y meta”.


Blink 182 ultima detalles de su vuelta

Published on Saturday, June 20th, 2009

http://www.si.clarin.com/2009/06/17/artistas/01940949.html

Tom DeLonge habló del primer single de la banda desde 2005, que saldrá antes de su gira mundial. Y negó el nuevo disco se llame Reborn.

Finalmente los Blink 182 están encaminados y a punto de completar su primera canción desde el parate que los tiene congelados desde 2005. La banda está terminando Up All Night, el tema que marcará su regreso definitivo a la escena musical, y que tienen pensado completar antes del inicio de su gira por Estados Unidos, el 23 de julio.

“Tiene un poco de Pink Floyd, con una pizca de Rush y algo de Blink”, explicó el guitarrista Tom DeLonge acerca del nuevo tema. “Es raro, pero el tema suena exactamente como cuando dejamos de tocar en 2005. Es una gran canción”, agregó.

DeLonge también aclaró que Up All Night va a estar terminado cuando Travis Barker se reponga de un accidente aéreo del que formó parte y pueda completar su parte de batería.

A pesar que el tema todavía no tiene fecha de lanzamiento, los Blink 182 esperan poder lanzarlo antes o durante la su gira. La banda aprovechó también para aclarar que su nuevo disco (que se vio atrasado por el tour que están encarando) no se llamará Reborn.